6 hábitos financieros para mujeres

Virginia Woolf escribió en su célebre ensayo Un cuarto propio que una mujer, para escribir, necesita dinero y un cuarto propio. Ese consejo va más allá de escribir y se transporta a la necesidad de libertad e independencia en las mujeres, refiriéndose al espacio e ingresos económicos propios como medios para lograrlo.

Como bien sabemos, tenemos que empezar por nosotras mismas modificando nuestros hábitos para conseguir esa libertad tan deseada y lograr las metas que buscamos, que en ocasiones llegan a parecer imposibles. Tener buenos hábitos financieros es clave para cumplir nuestras metas, permitiéndonos acceder a mejores oportunidades al momento de invertir nuestro dinero o emprender un negocio propio. Dinerio recomienda cultivar algunos hábitos y eliminar otros. Aquí enlistamos algunos para que empieces:

1. Sé económicamente independiente

La libertad de tener tu propio dinero es lo que fomenta la libertad de moverte y actuar en tu vida. Evadir la responsabilidad de nuestras finanzas significa entregar esa libertad. No dependas de alguien más como tu esposo, tu novio o tus padres. Empieza a asumir esa responsabilidad y verás los beneficios que trae consigo. Puedes encontrar más tips de como lograrlo aquí: Como volar del nido y no quebrar en el intento

2. Elabora un presupuesto

Saber a qué vamos a destinar nuestro dinero cada mes es de suma importancia para no malgastarlo y generar oportunidades de ahorro. Está comprobado que puedes reducir tus gastos, en promedio, un 20% solo por hacer un presupuesto. Si esto te parece tedioso porque al final del mes olvidas donde apuntaste tus gastos, te confunden las cuentas o no sabes usar Excel, utiliza la plataforma de finanzas personales de Dinerio que hace todo ese trabajo por ti y es totalmente gratuita. Regístrate aquí. 

3. Ahorra para la vejez y para imprevistos

Todos los mexicanos que cotizaron en el seguro social antes de 1997 tienen derecho a una pensión vitalicia, pero evidentemente no es el caso de muchas de nosotras. Con la reforma a la Ley del Seguro Social de 1997 se crearon las Afores y a las nuevas generaciones nos corresponde ahorrar por nuestra propia cuenta para nuestro retiro. Por eso es imprescindible que de cada mes ahorres una determinada cantidad de tu sueldo, lo ideal es que sea alrededor del 10%. ¡No te querrás ver en apuros en algunos años! Del mismo modo, ahorrar para imprevistos es fundamental: se recomienda que tengas un fondo para emergencias equivalente a unos 3 o 6 meses de tus gastos. No es por esperar lo peor, pero más vale ser precavida.

4. Forma un historial crediticio

Tener antecedentes financieros que demuestren tu capacidad de pago y que eres una buena deudora, es decir, puntual en tus pagos, te abre las puertas a diversos créditos que pueden ser desde un préstamo personal a uno para tu negocio. Si aún no sabes qué es el historial crediticio te puede interesar Todo sobre el historial crediticio que siempre has querido saber

5. No seas compradora compulsiva

Muchas de nosotras gastamos nuestro dinero en cosas que no necesitamos solo para satisfacer un gusto pasajero que nos proporciona un bienestar efímero. En lugar de hacer eso prueba con actividades culturales, deportivas o artísticas que fomenten tu crecimiento como persona. Recuerda que antes de gastar piensa si realmente necesitas lo que vas a comprar, quizá ese dinero lo puedas destinar a algún viaje o a tu fondo de ahorros para la vejez y emergencias.

6. Empieza a invertir tu dinero

Debes de saber que el dinero inmóvil es dinero que no genera ganancias. Toma el riesgo de invertir tu dinero sin dejar que el miedo a perderlo, al fracaso o a tomar una mala decisión te gane. Analiza bien las oportunidades y debilidades de cada opción de inversión. Como consejo puedes empezar invirtiendo pequeñas sumas de dinero en instrumentos seguros, aunque no tengan rendimientos tan altos, y diversificando tus inversiones.

Recuerda que es fundamental mantener unas finanzas sanas porque de eso depende nuestra calidad de vida. Cómo usamos nuestros ingresos es más importante que cuánto dinero ganamos. Ten presente que tener independencia económica contribuye a obtener tu independencia personal.